
Doce años de una agrupación dan para mucho y no hay más que fijarse en las propias autoras y fundadoras que comenzaron siendo unas niñas y han desarrollado este proyecto a la par que su adultez. La ambición y las ganas por superarse y por dar lo mejor al carnaval de Bollullos han hecho que esta comparsa eternamente “niña” haya evolucionado hasta ganarse un rinconcito especial en nuestra fiesta. Hacemos un recorrido por doce logros para celebrar su duodécimo carnaval.
1. Rompiendo moldes: crear una comparsa de mujeres por mujeres
Siendo una adolescente, Marta Calvo se empecinó en poner en marcha este proyecto y fue llamando a muchas puertas pidiendo colaboración hasta que José Cruz, “Joselito”, se la ofreció con la condición de que ella misma la dirigiera. Fue al año siguiente cuando encontró a su aliada, Alba Camacho, y juntas pusieron los cimientos de la comparsa que sigue hoy en día. Ningún comienzo es sencillo, pero lo de esta agrupación fue casi un milagro. Han sorteado todo tipo de obstáculos hasta conseguir lo que hoy en día es un grupo consolidado, siempre con gente nueva que quiere sumarse y a la que se le recibe con los brazos abiertos.
2. La creación de tipos: Así en la Tierra como en el cielo
En esta comparsa los tipos nacen en sueños o en conversaciones banales entre amigos, pero se crean y diseñan concienzudamente por la directiva. De los doce tipos que han dado vida estas niñas, el de Así en la Tierra como en el cielo (2022) se ha ganado un rinconcito especial en sus memorias porque crearon, nada más y nada menos, que 19 encarnaciones de dioses en humanos diferentes. Ya la propia Alba Camacho escribía en esta revista el año pasado sobre el proceso de elaboración de este tipo y, a modo de receta, relataba cómo se definió la idea, ella misma dibujó los bocetos, buscaron telas, confeccionaron trajes y se caracterizaron los personajes en medio de una pandemia mundial de COVID.

3. Doce disfraces, un favorito: 1, 2, 3… duerme
El reto de retratar en un disfraz cada tipo es de las partes favoritas de esta agrupación y, además, no escatiman en ella, y, de hecho, en muchas ocasiones sus atuendos han sido dignos de aguja de oro. Sin embargo, fue en 2024 con 1, 2, 3… duerme cuando consiguieron superarse ilustrando en tres disfraces los sueños bonitos, las pesadillas y los sueños random y consiguiendo un resultado de ensueño, nunca mejor dicho, que dejaba la boca abierta a pequeños y grandes. El boceto y la artesanía, en esta ocasión, corrió a cargo de Diana Valdayo, al igual que el disfraz de El soberao (2023), otro de los míticos de esta agrupación y que la propia dirección de la misma lo destaca como de los mejores.

4. Un antes y un después: composición 100% propia
Agradecidas de la música y letras que habitualmente Daniel Camacho, el “bandeja”, les cedía, tenían una espinita clavada que pudieron sacarse en 2024: que el repertorio fuera íntegramente propio. Marta Calvo, Alba Camacho y Alejandro Carrellán (desde su incorporación posterior) se empecinaron en una autoría integral de la comparsa que desde 1, 2, 3… duerme (2024) no han abandonado. Sin duda, esto ha supuesto alcanzar una mayor madurez de la agrupación y un producto final más redondo porque no hay nada como que las letras y la música salgan del mismo caldero del que se imaginan los tipos.
5. El pasodoble más top: “En el libro de la historia”, Así en la Tierra como en el cielo
Doce años dan para muchos pasodobles pero, como no podía ser de otra manera, esta comparsa destaca aquel con el que reivindicaban la participación de la mujer en las agrupaciones del carnaval. Fue en 2022 con Así en la Tierra como en el cielo cuando reclamaron una “libertad verdadera” en las agrupaciones pues aseguraban que desde que nuestro carnaval tomó como espejo el de la tacita de plata, las mujeres habían desaparecido de los escenarios. “Qué idea más insensata que se cogiera de herencia que ni una mujer cantara en chirigota y comparsa, qué gran error fue copiarle la que fuera su carencia” cantaban. Y terminaban con una ovación a su propia historia pues en “Las niñas”, como la llaman, siempre han estado hombres y mujeres trabajando y cantando juntos: “Aquí está mi comparsa, pregonando alto y claro mirando hacia un futuro como el Bollullos de antaño, donde hombres y mujeres cogidos de la mano cantan coplas a su tierra por el carnaval sobre este escenario”.
Escucha el pasodoble «En el libro de la historia»
Aquí está mi comparsa, pregonando alto y claro mirando hacia un futuro como el Bollullos de antaño, donde hombres y mujeres cogidos de la mano cantan coplas a su tierra
6. El mayor reto: montar las puestas en escena en 5 minutos
El montaje y desmontaje de esta comparsa trae a todos por el valle de la amargura. “¡Cómo tardan las niñas!” es lo menos que se ha dicho de esto entre el resto de agrupaciones y público. Y es que, ellas mismas reconocen que les gusta complicarse la vida en la creación del telón. Suele ser el propio colectivo el que crea, entre materiales y telones reciclados, la puesta en escena y el decorado de la misma siguiendo el boceto de las directiva, pero pocas veces es sencillo. No hay más que recordar el de El soberao (2023) cuando montaron un soberao real en el escenario de la Casa de Cultura con chismes reales o el de La Loca (2020) para el que acarrearon sofás y muebles para montar un verdadero salón estrambótico.

7. Buscando experiencias: participar en un concurso
La ambición no es precisamente una de las cualidades de esta agrupación y desde la Dirección aseguran que ellas crean y cantan para Bollullos aunque, a veces, sus creaciones puedan ser merecedoras de exponerlas en un teatro u otros escenarios. Sin embargo, en su día quisieron dar otro pasito y exigirse participar en un concurso. Es así como las agrupaciones Mi tierra no se vende (2014) y Para verte mejor (2015) participaron en el concurso de carnaval de Gines aunque no obtuvieron ningún resultado reseñable.
8. Una anécdota: no más silicona en los disfraces
Anécdotas tienen a “porrones”, como se diría en Bollullos, pero de entre las menos trágicas y que aún siguen recordando con humor es cómo los disfraces de Insectopía (2018) se les caían, literalmente, a pedazos. Pagaron un dineral por ellos y eran, por supuesto, espectaculares, pero estaban en casi su totalidad pegados con silicona caliente y aquello fue un desastre que aún les hace reír.
9. Un homenaje: Larga vida a la reina (2019)
En el 2019 quisieron hacer un homenaje al carnaval de Bollullos y a sus mujeres carnavaleras que hacen posible la insignia de nuestra fiesta: las calles. Y así, construyeron un tipo en el que se reencarnaban en las diferentes calles que han formado parte de nuestro carnaval y las alzaban como reinas de nuestra fiesta, cuyos tronos eran las puertas vecinales y sus ropajes y coronas se adornaban con papelillos y banderitas. Este tipo y disfraz fue recordado y homenajeado por Horacio Saavedra que en su cartel de carnaval de 2022 lo tomó como protagonista para ilustrar el carnaval de calle.
10. Un sueño cumplido: ir a Cádiz
No sabemos cuánto tiempo llevaba rondando esta idea la cabeza de la directora, Marta Calvo, pero su exigencia y perfección no dejaría proponerla al grupo hasta que estuviera completamente segura que el producto que llevarían a la cuna del carnaval merecía realmente la pena. Así que fue con La Tormenta (2025) cuando le propuso al grupo cumplir su sueño: cantar en los jartibles de Cádiz.
Y allí que se fueron, entre mosqueados algunos; con cierto miedo, otros; los autores, con ilusión; y con el reto de cantar sin caja. Sin embargo, la experiencia fue más que complaciente, se hizo magia y ahora será una cita marcada en el calendario de la agrupación.

11. Una lucha: el reconocimiento
No es el primer ni el único campo donde la mujer para hacerse valorar debe demostrar una mayor valía que el hombre y, cuando esto desaparezca, nuestra sociedad habrá dejado atrás su sistema patriarcal. Así que esta agrupación se ha, casi, acostumbrado a que le hagan comentarios como que “siempre van de guapas” (como si las comparsas masculinas no lo fueran), que “chillan” o “se escuchan poco”, que “sus letras son poco reivindicativas” (como si el resto de agrupaciones masculinas fueran revolucionarias), o reciben múltiples consejos que no han pedido porque aún son niñas. Sin embargo, es obvio que el tiempo va haciendo mella y, en este caso, es de la buena porque cada vez son más los carnavaleros que valoran el trabajo que hacen cada año y aprecian la evolución del grupo, siendo una de las actuaciones esperadas.
12. La utopía: instrumentación femenina
Conseguir caja y bombo se convierte la mayoría de los años en una verdadera odisea, pero que estos instrumentos fueran redoblados por mujeres parecía imposible. Este año, sin embargo, por fin, las baquetas las lleva manos femeninas, y a las guitarras se ha unido también otra fémina que viene a hacer cumplir a este grupo otra de sus aspiraciones, que la sala de máquinas también sea femenina.
Lucía García Cano
Relacionadas
Artículo · ENCHUFATÉ YA nº II · págs. 22-23La mujer, las calles: tradición socialJosé Miguel Camacho ‘Josemi’, Pepa Soto Vallejo
Artículo · ENCHUFATÉ YA Nº I · págs. 38-391, 2, 3… abriendo (2025)Christian Lagares, Leonardo Camacho Cruz
Artículo · ENCHUFATÉ YA Nº I · págs. 20-23Receta de cómo hacer un disfraz de dios del OlimpoAlba María Camacho
Artículo · ENCHUFATÉ YA Nº I · pág. 10¿Sabías qué? (I)