
Al carnaval de calle
Música de la comparsa Mi Cantinela
Palabras de una lengua
pagana y valiente.
Melena desatada,
caretas, la piel de la libertad.
Altares para el pueblo,
alfombra de papelillos,
color que diviniza la copla y su grito.
Las calles, relicarios
de verdades y esperanzas;
las gentes como jueces
sentenciando eternidad.
Banderas en fachadas
cual velas que iluminan.
La burla y la sonrisa,
pesquisa del lema a pregonar.
El jugo de la vida se fermenta
en esa esfera inquieta
del rojo carmesí,
pasión para vivir,
dibuja coloretes en los asistentes.
Milagro azul y blanco,
desacato y rebeldía.
El pito es melodía singular
que endulza las protestas,
canaliza el odio
y con humor lo envuelve.
Un pasacalle se ve llegar,
viene otro grupo para cantar,
salid de nuevo,
dadle cobijo al valiente.
Este joven ya es esclavo
de tantos encantos, por ti tiene fe;
cada Febrero sueña con llevarte
el detalle de algún canto
para su Bollullos por los carnavales.
A.M.M.

Gracias, febrero
Estructura del pasodoble de la comparsa Los Peregrinos (Juan Carlos Aragón, 2017)
Por más que me vengan mujeres y damas,
hay una que yo no la cambio por nada.
Es tanto su amor que hasta a la pena calma.
El pasado en llamas. El hoy como espada.
Por más que el destino le sople a la vida,
sin ti, ay pequeña sin ti,
corazón de marfil,
ya estaría vencido.
Tu sangre. Tu pelo. Tus pies.
Tu sencillo saber.
Tu infinita esperanza.
Tu vientre. Tu piel de algodón.
Tu perfecto perdón.
Todo lo necesito.
¡A cantar! Volvamos a cantar
porque espantamos a los males cantando con el carnaval.
Su veneno, la herencia de nuestra viejita;
las coplas benditas.
Te quiero y me muero si algún día te roban la felicidad.
Eres mi alma en la sombra.
La luz de mi honra de cada mañana.
Media vuelta a la semana
siempre desde la verdad.
¡Qué valiente soy a tu vera
arrinconando dolores!
Te aseguro fiel compañera
que aprendí bien de los errores.
Tuyas son todas mis promesas.
Haz lo que quieras con ellas.
Al final el orgullo cesa
y la estela deja su huella.
Cuando a los ojos te miro,
veo a la hembra primera,
veo una gracia que admiro,
veo el poder sin barreras.
Y también veo el sentir
de una hermana con corona
que en cualquier parte pregona
«nunca te vayas de aquí».
Tu familia, mi ilusión.
Mi palabra no la olvides.
Te regalo esta canción
por si Claudio te la pide.
Celebremos la victoria
de estar unidos y en paz
gracias a una madre que es como el mar.
Jamás habrá nadie que así nos cuide.
Buenas noches, cariño.
Sueña que aún somos niños.
Déjame que te abrigue.
Claudio Delgado Morales

